jueves, 15 de noviembre de 2012

The lovely strangers


La otra noche salí con mi hermano a la calle que queda cerca de mi casa, donde la gente joven e interesante se junta a relajarse, tomar alcohol, escuchar música, bailar y platicar... como adoro ese ambiente mientras tenga una buena compañía. Mi plan principal era ir a tomar fotos a la gente desconocida e interesante que encontrara. Gente con ropa diferente, que solo mirándolos pudieras determinar que tiene un corazón que late a su propio ritmo. 
Siempre me ha gustado tomar fotos a extraños en la calle, inclusive solo sentarme en un lugar lleno de gente a observar. Mi lugar favorito para hacer esto es un aeropuerto por supuesto, pero esto sería completamente otra historia para contar. Solo de pensar en esta idea me hace saltar y querer agarrar mi cámara e ir corriendo a un aeropuerto ocupado de gente.
Extrañamente esta vez me sentí avergonzada. Siempre tengo la iniciativa y completa confianza de acercarme a extraños a pedir si puedo tomarle una foto, o simplemente apuntar mi cámara desde lejos y sacar una foto en un momento común. Pero esta vez no me quería acercar, me daba una pena terrible pedirles q miraran hacia mi cámara para capturar sus ojos. Después de estar un tiempo en mi silla, platicando, mi hermano se decidió por pedirme un licor de naranja "de la casa" que costaba 10 pesos. Tremendo escalofrío el que sentí cuando lo tome, pero en verdad estaba delicioso para ser tan barato, o tal vez fue el alcohol.... 
Tras una cerveza, me levante decidida a preguntarle a la chica de la barra si le podía tomar una foto. Ella pensando que iba a ordenar algo me dio una gran sonrisa y pregunto; "¡¿yo?!" y sin explicarle nada más le dije que si. Con todavía una linda sonrisa en la cara me pregunto como debía posar y donde se debía colocar. Mi ser se lleno de alivio al ver que no se sentía molesta y se mostró extremadamente amable. Le pude tomar unas cuantas fotos, queriendo mostrar un poco de ella en la foto, un poco de su vida, de su trabajo ahí con los licores atrás y sus lentes interesantes. 
Después de eso mi cámara y yo agarramos confianza para hablar  y tomar fotos, encontrando a gente muy amable, mostrándose muy cómodos ante la cámara de un extraño. 
Hasta un chavo con mirada dura, cabello verde y ropa negra que iba caminando por la calle con cuatro cervezas en la mano, mirándome con el ceño fruncido. Al preguntarle si podía tomarle una foto, enseño de inmediato una suave sonrisa, levanto las cuatro cervezas a lo alto y se quedo quieto. 
Amo este lugar, amo a las personas de este lugar que al ser artistas y tener una mente diferente entienden lo que quiero sin siquiera preguntarme y se muestran tan amigables. Hay tanta gente tan interesante y diferente!. Solo con ver las personas te da una probada de quienes son, y la mayoría de las veces ni siquiera esa primera impresión es la correcta, pero me intriga ver como cada quién decide vestirse, donde decide estar, como decide actuar, cada quien siendo él mismo, experimentando la gran aventura de ser joven, de ser adulto, de ser quien decida ser, aunque siempre aya las excepciones. ¿O tal vez serán los pensamientos cansados lo que esté escribiendo?. 





















Aunque ya lleve mucho tiempo tomando fotos, no se porque siento como si este fuera el comienzo. Tal vez mi comienzo de mi cámara y yo hacia el mundo y no tanto algo que me guarde solo para mi. Me gusta pensar eso... este es mi comienzo de mi fotografía hacia el mundo. Haciendo un impacto en el mundo de la manera en la que yo lo quiero y decido hacer, la cual es más discreta.

martes, 13 de noviembre de 2012

Siempre recordando


Este lugar, en la playa de Itaúna fue mi lugar de meditación donde reflexionaba cada detalle que pasaba en mi intercambio que hice de un año en Brasil. Los atardeceres eran hermosos y me hacías sentir que la vida es extraordinaria. Una día, había tenido un día muy malo, fue al comienzo de mi intercambio cuando todavía no dominaba bien el idioma y no me podía comunicar bien con las personas. Un día me sentí muy frustrada y después de ir al colegio corrí a la playa a este lugar especial, era una dulce medicina para mi alma. Me senté en la playa y las olas reflejaban mis emociones, fuertes y amenazantes. No había nadie en la playa mas que yo y mis sentimientos. por alguna extraña razón quería llorar pero las lagrimas no podían salir de mis ojos. Por mas que intentaba sacar las emociones enredadas en mi, no podía. Enojada miré hacia el cielo y grite "¡sácame este nudo, este dolor que no puedo llorar!". Me sentí tonta hablando sola, dando gracias que estaba sola. Entonces escuche a alguien acercarse por atrás y cuando voltee a ver, era un perro callejero que se aproximaba sin miedo hacia mí. Buscando sombra en un sol intenso se acostó junto a mi recargando su cabeza en mi pierna. Lo quise alejar pero no pude, y al ver que era inofensivo lo dejé quedarse. Mire al mar de nuevo y luego al perro que yacía junto a mi. Entonces las palabras comenzaron a salir de mi boca, contándole al perro todo lo que hacia enojarme y estar triste, las lagrimas comenzaron a correr sin parar de mis ojos, sacando todo el dolor que llevaba dentro y que no podía sacar. Seguí y seguí. Después de un tiempo de llorar y hablar sin parar el perro se levanto, me vio a los ojos y comenzó a caminar hacia otro rumbo. Yo, aliviada y sintiendo que había tenido un amigo al quien contarle mis penas voltee de nuevo hacia el cielo y dije "gracias". Este es mi lugar preferido de todo el mundo. 



jueves, 8 de noviembre de 2012

A mi manera.

Muchas veces las personas influyen en tus decisiones, en especial si vives es una sociedad donde todos compiten por ser el mejor y ser el más rico y con más cosas. Me siento muy presionada por las expectativas de la gente que tienen hacia mí. "Debes entrar a la universidad. Debes ser la mejor en todo. Debes obtener un muy buen trabajo donde ganes mucho dinero y mantener a una gran familia. Debes de encajar perfecto en la sociedad, estar rodeado de amigos y que te conozcan por un nombre fuerte de poder." 

Por mucho tiempo intente buscar el lugar donde estuviera menos incomoda, llenando las expectativas de los demás, pensando que estaba llenando las mías. 
Al parecer, de repente olvide la filosofía que he llevado cerca a mi corazón desde que soy niña; "No eres como los demás y no intentes serlo". Y aunque no me coloqué en un lugar en donde fuera miserable, si me forcé a tomar una decisión en donde claramente no iba a ser feliz, cumpliendo el reglamento de salir de la escuela con excelentes calificaciones, entrar  la universidad y ser la mejor, conseguir un trabajo donde gane mucho dinero. Al final, ¿quien dice que esta es la regla que tenemos que seguir? La sociedad misma la ha impuesto y al quien no lo cumpla se le será juzgado como irresponsable, bueno para nada. Quien sabe, al fin y al cabo estoy solo hablando de una sola ciudad, y sé que hay una infinidad de pensamientos diferentes aya afuera, pero ahora aquí es donde estoy y aquí es donde tengo que tomar un camino.
Desde pequeña mi familia me ha dado la libertad de ser yo misma. Nosotros mismos como familia nunca pudimos encajar con el esquema de la "Familia perfecta" que todos pretenden seguir en esta ciudad. Les agradezco infinitamente por haberme dado desde que nací, lo que más valoro ahora, que es mi libertad e individualidad. Ahora más que nunca tengo que recordar quien soy y de donde vengo, cuales son los valores que aprendí desde pequeña, que no son portarse bien, sacar excelentes calificaciones, seguir el patrón. Sino que ser perfecta de la manera en la que soy, siempre escuchar a mi corazón y serle leal a mis ideas. Ahora retomo todo lo que me conforma, lo que he aprendido a lo largo de mi vida en todos los lugares a donde he estado y recordar quien soy.

HOY decido liberarme de las ataduras de este lugar.
HOY decido usar como un largo vestido de noche a mi libertad, lucirlo con todo su esplendor.
HOY decido aferrarme a mis sueños y no dejarlos ir.

HOY decido y grito fuerte que no quiero ir a la universidad. 


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Y el otoño sigue....

El otoño sigue con sus altibajos. 
Siendo alegre, siendo triste. 
Las ideas siguen fluyendo en mi, se siguen yendo.
La esperanza viene, la esperanza va. 
Los sueños se cumplen, los sueños dicen no.
Camino, paro.
Bebo, vomito.
Respiro, me ahogo.
Sonrío, lloro.
El otoño sigue jugando conmigo y mi mente sigue volando, jugando con los rizos de mi cabello, jugando con mis sentimientos. 






domingo, 28 de octubre de 2012

Pensando sobre el amor...

Estoy enamorada del amor, lo amo demasiado. Desde pequeña he sido una niña muy romántica a la que le gusta soñar historias románticas. Es mi filosofía, mi forma de vivir la vida. Sind embargo también pienso que el amor puede lastimar y herir, pero también pienso que es la cura de casi todo y siempre hay más que dar y recibir, siempre hay nuevos comienzos. Me encanta ver escenas de amor en la calle, donde una pareja se diciendo palabras de amor en el oído agarrados de la mano, o una pareja riendo mientras se abrazan y besan. Me encanta leer sobre el amor, soñar sobre él, sentirlo, vivirlo. El amor es en lo que más creo ademas de el ser humano. Se que hay alguien por ahí para mi, y llegara el día en que el destino crea que es el día adecuado para presentarnos y comenzar a vivir la vida de una manera diferente, comenzando a vivir nuestra historia de amor. Llámenme loca romántica y no me molestaré, pues se que así soy yo.

Unos días atrás tuve la fortuna de tener una sesión de fotos con esta hermosa pareja. Solo verlos me hicieron sentir cosquillas en el estomago y tener una gran sonrisa en mi cara. Él con sus grandes brazos calurosos siempre buscándola a ella, dando pequeños besos de amor en sus labios u mejillas. Élla dando dulces miradas, diciendo "te amo" con sus ojos, dejando a su cuerpo llevar y envolver por el de él. Claramente doctor, ente es un caso de amor... están perdidos.













domingo, 21 de octubre de 2012

Aqui.

Estoy en mi cuarto sola. Todos se han ido a dormir ahora, y solo quedo yo conmigo misma. Estos son los momentos de soledad que adoro, en los que puedo sumergirme en el mar infinito de mis pensamientos, donde cultivo mis deseos, sentimientos, dudas, opiniones y medito sobre todo aquello. Mi cama es un centro de meditación donde siempre me invita a meditar.
Aqui y ahora estoy pensando en la vida. ¿Hacia donde me llevara? Y ahora, que en estos últimos días que he estado más ocupada que nunca, confusa, indecisa, con altibajos, me siento muy feliz. Siento que estoy viviendo la vida como se debe. Un tiempo atrás sentía que aquí, en esta ciudad en donde vivo que es más una jaula que un hogar, perdía mi tiempo y dejaba pasar hermosos días en los que podía estar conociendo lugares nuevos en alguna parte del mundo, compartiendo risas e historias con mis seres amados al otro lado del mundo. Sin embargo ahora pienso, ¿en verdad esto es una jaula o yo sola estoy poniendo los barrotes impidiéndome salir y ser feliz? Estos últimos días he aprendido a disfrutar de la vida sin importar en donde este, y pensar que yo creía que esto ya lo había aprendido tiempo atrás, pero es importante que lo siga recordando. 
Ahora recuerdo el transcurso de mi semana, haciendo planes con varias personas para tomar fotografías, experimentando con maquillaje de Halloween, haciendo tareas y proyectos de la escuela, leyendo libros, leyendo historias en internet, llenando mi mente y alma de fotografías de todo el mundo, respirando el aire fresco de la mañana, tomando te caliente, sintiendo como el invierno se acerca, disfrutando de los pequeños detalles tanto de los grandes. Necesito respirar y cada vez que dude, recordar que no debo esperar a vivir mi vida pues ya la estoy viviendo. 

Mi piel esta caliente chispeando de un sentimiento de satisfacción, saboreando lo que tengo ahora es este momento. 

Otoño

Hoy fue uno de esos días en los que la vida me grita que sigo viva.
Hoy fui la piramide de Cholula a tomar fotos con Irene. Es uno de mis lugares preferidos en esta ciudad a la que de ves en cuando olvido lo mucho que la quise un día. Es entonces las 6 de la tarde cuando el sol empieza a bajar y llega ese tiempo hermoso donde la luz es perfecta y le da a todo un toque mágico.
Hasta arriba en la iglesia, donde se puede admirar mi bonita ciudad mis ojos encontraron a una mujer meditando, era muy hermosa con rasgos asiáticos pero mezclados con otra raza. Su expresión era tan calmada y concentrada, aspirando toda la energía que el momento le estaba dando. Me quede un momento a contemplarla pensando de donde vendrá, que estara haciendo aquí, que idiomas hablará? Siempre amo ver trotamundos, me hacen recordar mi pasado y querer imaginar mi futuro. La mujer abrió los ojos, agarro su cámara y comenzó a tomar fotos al paisaje, me pareció muy interesante y hermosa, entonces me acerque a preguntar si podía tomarle una foto. instantáneamente me sonrió a mi pedido y con un hermoso acento y voz suave me dijo "Claro, claro. Yo también tomo fotos, entones yo se como es eso" empezó a sonreír para la cámara y tomar diferentes poses. Amo cuando desconocidos en la calle se muestran muy cómodos y naturales ante la cámara de un extraño. Sentí la curiosidad de preguntarle mil cosas sobre ella, pero me sentí tímida, entonces solo di las gracias y me fui.
Segundos después encontre a un hombre curioso, con un atuendo muy adecuado para un turista  tomando fotos de pájaros reposando en un árbol. De nuevo empece a sentir el hormigueo en mi estomago queriendo saber más sobre él, pero lo único a lo que me atreví fue a preguntarle si podía tomar una foto de él. Se mostró muy amable y enseño una gran sonrisa a la cámara. Me aleje sintiéndome un poco decepcionada hacia mi misma sobre la timidez estúpida, pero en ese momento note que el hombre y la mujer se acercaban a hablar, venían juntos. Me acerque a escuchar lo que decían y mi corazón se detuvo cuando escuche "E muito bonito,  nāo é?" HERAN DE BRASIL! En ese instante me acerque deprisa a hablar con ellos. Meses de tener miedo de que mi portugués se fuera perdiendo hasta quedar en cenizas se terminaron cuando de pronto me di cuenta que estaba hablándolo fluente y deprisa, las palabras brotando desde mi corazón. Él era un hombre que venía desde Curitiba para hacer su maestría con su esposa en la Ciudad de México, y habían invitado a la joven que se llama Karla a visitar México con ellos. Les explique lo mucho que amo Brasil y como deje mi corazón en Rio. El hombre me dijo que pusiera mi mente concentrada en ese objetivo y entonces que el estaba seguro que regresaría, que muy pronto regresaría al mar, uno de los lugares de donde verdad pertenezco. Entonces sin ni siquiera aviso previo, miles de lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos, esas palabras tomaron lo más profundo de mi corazón donde ya desde hace tiempo procuraba no tocar. De repente todos se acercaron a abrazarme, y se convirtió en un abrazo grupal entre la joven, el señor, yo e Irene. Fue un momento perfecto que lleno mi corazón de fuerza y amor. Hablamos un momento sobre México, sobre como Karla cuando aterrizo sintió que había llegado a casa. Entonces recordé como fue conmigo, como cuando aterrice ya un año atrás llore de tristeza por haber regresado, sentí una punzada de traición hacia mi patria, nunca podré sentir el amor de verdad que siente otras personas hacia este lugar. Nadie puede comprenderlo, sin embargo yo sí y con eso me basta.
Hablamos por un tiempo y después nos tuvimos que despedir. Karla me dio sus datos por si voy a Curitiba un día. Pero antes de separarnos, el señor me abrazo de nuevo y me agarro de las manos; "Eres alguien muy especial y nunca te olvides de esto. Regresaras a Brasil". Parecía que estaba viendo directo a mi corazón. AH! Me siento tan agradecida por este momento maravilloso que me han regalado.
Amo este tipo de momentos maravillosos en los que la vida te sacude y te hace sentir mariposas. Me hace recordar que estoy viva y que siga luchando por lo que quiero.